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Cómo abonar la tierra: consejos, fertilizantes orgánicos y más

Si deseamos obtener una próspera cosecha es importante tomar en cuenta los estados en el que se encuentra el suelo. Por lo tanto, el día de hoy nos dedicaremos a aprender sobre cómo abonar la tierra tanto en los suelos como sobre las macetas. De igual forma, nos estaremos informando brevemente sobre los fertilizantes orgánicos más recomendables y con mejores resultados.

¿Por qué se debe de abonar la tierra?

Como se ha mencionado en la introducción anterior, el abonar la tierra es una actividad fundamental y de gran valor si deseamos realizar un huerto casero. Su motivo se debe a que gracias al abono sobre el suelo, las plantas y los frutos que se produzcan podrán crecer con mucha más facilidad. A su vez, un suelo con abono es capaz de mantener a los cultivos con los nutrientes que exijan.

Otra de las razones por las que se debe de abonar la tierra son los insectos y agentes externos no deseados. Cuando una tierra se encuentra en buen estado de abono, las plantas van a crecer fuertes y sanas, por lo que la presencia de un insecto no bastaría para afectar la cosecha.

Por otra parte, el abonar la tierra es fundamental dependiendo del tipo de suelo que utilizaremos. Como sabemos, existe una gran variedad de suelos que necesitarían de la ayuda de un abono para mejorar las características del mismo y evitar así, complicaciones con respecto al crecimiento y cosecha de los cultivos.

Finalmente debemos de tomar en cuenta que existen numerosas clases de plantas que son cultivadas en zonas lejos de donde residen. Por lo tanto, esto trae como consecuencia que se necesite de una mayor calidad de nutrientes y características que favorezcan el crecimiento de la planta. Es importante recordar que las plantas que han sido “domesticadas” requieren de suelos con mayor fertilidad comparada con las faunas silvestres. 

Como abonar la tierra para sembrar

El abono es uno de los pasos más fundamentales a la hora de realizar una gran siembra. Es por este motivo que dedicaremos esta parte del artículo para aprender a cómo abonar y preparar la tierra.

Primero, debemos de recordar que el abono se puede emplear de dos maneras distintas: abono enterrado y abono en superficie.

El abono enterrado es una de las prácticas más frecuentes. Este proceso consiste en colocar todo el abono sobre el suelo y posterior a ellos cavar la tierra sobre él para que quede enterrado. También se pueden aplicar movimientos para mezclar la tierra con nuestro abono. Otro de los métodos para ejecutar el abono enterrado es mediante un surco y depositar el abono para luego cubrirlo con la tierra en un nuevo surco.

Se pueden tomar los tipos de abonos orgánicos sin descomponer para realizar el abono enterrado. Sin embargo, debemos de tomar en cuenta que al enterrar estos abonos orgánicos tendremos que esperar unos meses en que se descompongan para comenzar con la siembra. Por otro lado, en caso de tomar los abonos maduros o inorgánicos se pueden realizar momentos antes de la siembra, con cortos intervalos de tiempo entre el abonado y la plantación.

Ahora aprenderemos sobre el abono en superficie. Este es un tipo de abono recomendable, ya que simplemente no se debe de manipular la tierra para nutrirla. Como lo dicta su nombre, el abono en superficie consta de colocar el compost sobre la tierra y mediante las temporadas de lluvia o con ayuda del riego, el abono comenzará a bajar hacia otras capas más profundas.

El abono en superficie es totalmente recomendado, ya que es un proceso que ocurre naturalmente en cualquier parte del mundo. A su vez, posee numerosas ventajas tales como ser más saludables para las plantas y el suelo. De igual forma, el abono sobre la superficie nos permite que no se generen hierbas competidoras no deseadas y se cubra la tierra de los rayos solares, manteniendo así su humedad natural.

Es importante recordar que el abono en superficie no se deberá de aplicar sobre los suelos con características arenosas, ya que el compost que se ofrece al suelo es capaz de bajar capas mucho más profundas, quedando lejos del alcance de la siembra. En estos tipos de suelo se debe de llevar la práctica del abono enterrado.

Como abonar la tierra de las macetas

A comparación con los huertos, las macetas se consideran espacios limitados para las raíces. No obstante, la mejor opción para aplicar abono sobre las macetas es mediante un compost. Se recomienda que se aplique periódicamente sobre la tierra y con el pasar del tiempo junto al riego este comenzará a nutrir la tierra con todos los componentes que exige.

Recordemos que el compost se basa en aplicar elementos orgánicos sobre la tierra de un espacio cerrado. A su vez, la ventaja el compost es que permite que los microorganismos añadidos se encarguen de convertirse en abono.

Otras de las opciones a la hora de abonar las macetas son los fertilizantes. Comparados con el compost, estos son preparados con químicos artificiales que trabajarán directamente con la planta. De igual forma, los fertilizantes se diferencian del compost, ya que estos se aplican mediante líquidos sobre la superficie de la tierra o se presenta el caso de objetos sólidos.

Debemos de tomar en cuenta que se deben de cumplir con algunos requisitos para poder identificar si nuestra planta en maceta necesita de abono. Una de las principales características es un notable color pálido sobre las hojas, de igual forma el crecimiento de la planta puede ser más lento.

No está de más mencionar que se debe de tomar precaución con respecto a la dosis de abono. Cuando aplicamos más abono del que la planta exige es capaz de quemar las hojas de nuestra planta, así como los tallos se convertirán en fragmentos mucho más largos.

Con lo que respecta a la cantidad de abono podemos medir medio puño en caso de que las plantas sean pequeñas. Otro ejemplo sobre las plantas grandes, ya que podemos tomar un puño completo de abono o puño y medio de abono para surtir.

Para finalizar, el tipo de abono que aplicaremos sobre nuestra tierra en maceta será superficial. La gran mayoría de los fertilizantes se colocan sobre la superficie de la maceta y el riego junto con el pasar del tiempo se encargará de bajar hacia capas más profundas. Lo mismo sucede con el compost, se aplica sobre la superficie y con el pasar de los días se transformará en el deseado abono para las plantas.

Tipos de fertilizantes orgánicos

A continuación aprenderemos detalladamente sobre los fertilizantes orgánicos y hablaremos sobre algunos fertilizantes caseros.

El primero en la lista son las cáscaras de huevos. Dichas cáscaras son consideradas como un potente fertilizante casero, ya que aportan grandes beneficios. Las cáscaras de huevos trabajan como repelente en contra de los agentes externos no deseados. Se ha comprobado que pueden proteger tu planta a la vez que llenan de nutrientes la tierra de la maceta.

Siguiendo con la lista tomamos en cuenta las cenizas. Las cenizas deben ser específicamente de maderas quemadas y que no cuenten con presencia de pintura o esmaltes.

Continuando de esta forma nos topamos con los restos de café. En caso de que en tu hogar se consuma mucho café se le puede sacar provecho a los restos del mismo. La fertilización del café es capaz de brindar nitrógeno a grandes escalas a la tierra de la maceta. De igual forma, funciona como un poderoso antioxidante. Para su aplicación solo basta de polvorear un poco sobre la superficie de la tierra.

Por último hablaremos sobre el estiércol. Algunas heces y desechos de animales funcionan como poderosas fuentes de fertilizante orgánico sobre las plantas. Dentro de esta mención se destaca el humus de lombriz, considerado como uno de los compost más importantes a la hora de abonar la tierra.

Para más información, puedes tomar como referencia el siguiente video:

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