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Eficiencia energética: etiquetas, medidas y consejos prácticos

¿Has pensando alguna vez cómo podrías hacer las mismas actividades pero, consumiendo menos energía? De eso precisamente se trata la eficiencia energética. También conocida como ahorro energético, tiene la finalidad de optimizar el consumo de energía por medio de prácticas eficientes. Si aún no conoces cada medida y sus ventajas, te invitamos a leer este artículo. ¡Toma nota!

¿Qué es la eficiencia energética?

En pocas palabras se puede definir como el consumo eficiente de energía. En este contexto, la eficiencia viene dada por utilizar menos energía de lo que en promedio se requiere para realizar una determinada actividad. Por lo tanto, se trata de evitar el despilfarro de este recurso.

A su vez, este término también se relaciona con el uso de energía renovables, las cuales se conocen por ser energías limpias. Pues, se generan a partir de recursos inagotables, por lo que no representan un impacto para el medio ambiente. De hecho, no generan residuos, ni emisiones como las fuentes de energías convencionales.

Precisamente, uno de los principales objetivos de la eficiencia energética es consumir de forma más responsable para que esto no represente una huella ecológica. Como usuario, se debe adoptar una postura de consumir solo lo que realmente sea necesario.

En este sentido, en la actual crisis climática, la eficiencia energética apunta por la sostenibilidad y el desarrollo respetuoso con el medio ambiente.

Etiquetas de eficiencia energética: aprende a identificarlas

Aunque la eficiencia energética tiene que ver, en gran medida, con la conducta responsable del consumidor, gracias a los avances tecnológicos, podemos encontrar aparatos electrónicos con un consumo de energía ya optimizado.

Es por esta razón, que las etiquetas de eficiencia energética muestran el coeficiente energético de cada aparato electrónico. Con esta información se puede determinar si tiene la capacidad de ahorrar un 55% en consumo de energía, con relación a otros de su misma clase.

Ahora bien, esta información se presenta mediante una clasificación, la cual se organiza de la siguiente manera: A+++, A++, A+, A, B, C, D, E, F y G. Entonces, la letra A corresponde a la categoría más eficiente, y por lo tanto, la letra G es la letra más deficiente. A su vez, se emplean colores, siendo el verde para la mejor categoría y el rojo para la peor.

En este sentido, podemos decir que conviene adquirir productos en categoría A+++, ya que permitirán ahorrar un consumo de energía anual de forma considerable, a diferencia de los productos en una categoría inferior.

eficiencia energética

¿Cómo mejorar eficiencia energética?: 5 consejos prácticos

Adquirir productos con eficiencia enérgica no es la única medida para reducir el consumo de electricidad dentro del hogar. De hecho, son muchos los consejos que puedes tomar en cuenta para optimizar el uso que le das a este recurso. A continuación, lo más efectivos:

Garantiza un adecuado aislamiento

Esta medida está relacionada con la climatización de los espacios, es decir, obtener una temperatura confortable. Y aunque no lo creas, una pequeña rendija puede marcar la diferencia en el ahorro energético. Es por este motivo que se recomienda mantener cerradas las puertas y ventanas y sellar cualquier abertura por la que pueda escapar el aire acondicionado o la calefacción.

Aprovecha la luz natural

Si tienes la oportunidad, ¡no dejes de hacerlo! Aunque parezca algo obvio, solemos ignorar que un correcto diseño de los espacios puede mejorar las condiciones para la eficiencia energética. Por ejemplo, las paredes en blanco suelen mejorar la iluminación, por lo que reducen el consumo de luz eléctrica.

Pintar las paredes de blanco mejora la iluminación, por lo que reduce el consumo de luz eléctrica. Clic para tuitear

Otro consejo muy práctico es utilizar persianas o cortinas que permitan el fácil acceso de la luz natural. Esto en conjunto con las paredes blancas acentúan los niveles de iluminación, haciendo que la luz eléctrica solo sea necesaria durante la noche.

Incluso, para los rincones de difícil acceso de la luz solar, lo más indicado es incluir espejos. De este modo, causarán un efecto rebote de la luz, lo que multiplica su acceso. Luego de estos consejos prácticos ya no necesitarás encender el bombillo sino hasta el final del día.

Sustituye todas las bombillas por luz LED o de bajo consumo

Las bombillas LED son las más óptimas para la eficiencia energética, ya que en comparación con las bombillas convencionales tiene menor consumo de energía. También destacan por una mayor vida útil, en este sentido representan una excelente oportunidad para economizar el gasto de bombillas.

Entre sus ventajas podemos mencionar una mayor eficiencia para emitir luz, alto rendimiento sin desgastarse y una vida útil de más de 35.000 horas de funcionamiento. Además, muchos las consideran amigables con el medio ambiente, ya que no contienen mercurio lo que es un potente contaminante.

Otro consejo para ahorrar aún más el consumo es regular la intensidad de la luz, esto por lo general se ha disminuyendo la corriente directa. De este modo, podrás disminuir el consumo en espacios donde no se requiera mayor iluminación, aspecto que no es posible con las bombillas convencionales.

Cómo mejorar eficiencia energética

Usa de manera eficiente el refrigerador

En muchos aspectos, utilizar de forma correcta el refrigerador permite ahorrar energía. En primer lugar, no compres uno más grande de lo que realmente necesitas, pues consumirá más electricidad. Además, te recomendamos optar por aquellos de tecnología inverter, los cuales tienen la capacidad de regular su potencia de forma automática según las condiciones del momento. Con este consejo, ya se puede ahorrar hasta un 40% de electricidad.

En este mismo orden de ideas, se recomienda no llenar el refrigerador hasta el tope, puesto que cuando esto sucede, requiere de mayor potencia para regular la temperatura, y por lo tanto, mayor consumo de energía.

Por otro lado, algo que pocos conocen es que descongelar alimentos en la sección de la nevera puede ser muy beneficioso. Ya que el frío que emana podría ayudar a mantener las condiciones óptimas del refrigerador sin consumir, por el momento, más energía.

Ahora bien, otro aspecto muy importante al momento de garantizar la eficiencia energética es comprobar si la puerta hermética funciona correctamente. Este es uno de los problemas más comunes y causas de consumo de energía más frecuentes. Entonces, para asegurar el funcionamiento adecuado solo debes colocar una hoja de papel al momento de cerrar la puerta. Si esta se sostiene, entonces no hay problema. Si al contrario, la hoja se cae, es el indicador de una posible falla en el material de la puerta.

Desconecta todo lo que no uses

La eficiencia energética viene dada por consumir únicamente lo que sea necesario y esta medida tiene mucho que ver con dicho enunciado. Dado que los aparatos electrónicos siguen consumiendo electricidad aunque estén en stand by, sin duda, lo más indicado es desconectarlos.

Específicamente, cada aparto que esté conectado a una fuente de energía seguirá consumido electricidad aún si no están en uso, por ejemplo, cafeteras, computadoras, televisores, etc. Entonces, durante las noches, o cada vez que salgas de casa, no olvides desconectar todo lo que consuma electricidad sin requerirlo mientras estás ausente.

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